El primer encuentro
Abro la puerta y estás tu parado. Haces como que llegaste casualmente pero tu autoinvitación se veía claramente desde el messenger. Pasas como si ya conocieras este terreno, te sientas en el primer sillón que alcanzas a ver y extiendes los brazos alrededor de el, yo, a sabiendas del por qué estás aquí, sigo tu juego. Hablas demasiado, ya quiero que te calles. Por fin, me echas la mirada que estaba esperando y los dos casi simultáneamente tomamos aire. Empiezo a temblar discretamente mientras te acercas y me plantas un beso. La exitación crece a medida que vas quitándome la blusa, que vas tocando mis pechos, que vas desabrochando mi brassier y vamos quedándonos sin ropa. No hemos vuelto a decir una palabra, es casi imposible articular una frase, sólo esucho tu respiración agitada y tu la mia. Con tu lengua abrazas mi casi infantil pezón mientras que succionas fuertemente mi seno izquierdo e inmediatamente te pasas a lamerme el cuello. Con una de las manos que te queda libre, encuentras mi clit por encima del calzón pero ágilmente mueves a un lado esa prenda estorbosa. Al mismo tiempo a mi se me sale un suspiro y empiezo a besarte, jalo tu labio carnozo y rojo, tomo tu lengua con la mia, la muevo la muerdo, te la quiero arrancar, quiero comerme tus labios. Ya no aguantamos, yo estoy húmeda y tu bien duro. Descubro que me encanta el color de tu pene, su forma, su olor. Me gusta agarrarlo con las dos manos y ver la cara que haces, como echas para atrás la cabeza. Sentados, me encaramo encima tuyo pero no me penetras, mientras mas suspenso más durará la exitación. Tu me empujas hacia abajo, es evidente que no puedes más. Por fin mis labios tocan tu pene, me restriego en ti al mismo tiempo que entras despacito, suavecito, resbala perfectamente. El ritmo de penetración crece, lo que quiero es venirme. Sólo puedo pensar en que me encanta frotar mi clítoris en ti, me encanta que estés dentro, que beses mis senos en este momento ya rojos y extremadamente sensibles. Tus ojos se pierden y de nuevo avientas la cabeza para atrás, estás que no puedes más y aprovecho para venirme, tu lo haces casi inmediatamente después que yo.Nos quedamos tranquilos un momento. Abrazados. Sólo quería coger contigo.
